¿Dónde no utilizar lejía? ¡STOP! ¡En estas superficies no uses el blanqueador!

Publicado en 17/11/2022 por Vesi Camino

La lejía es una de las sustancias más prácticas, y más aprovechadas en el mundo. Es muy famosa por su gran poder contra los gérmenes. Se usa como desinfectante y blanqueador en todos los hogares. Es de fácil aplicación y funciona bien en muchas áreas, pero también es cierto, que hay superficies, donde queda prohibido su uso. ¿Por qué no utilizar lejía en ellas?, y ¿Cuáles son? Te contaremos un poco más adelante, porque antes queremos aclarar bien que es exactamente la lejía, y como funciona, para entender mejor todo este asunto.

Que es lejía y para qué se utiliza

no utilizar lejia en todas las superficies

La lejía a veces es una total desconocida. Pese a que la usamos desde siempre, en realidad no la conoce casi nadie. Ella se obtiene de sal, porque verdaderamente es hipoclorito de sodio. Es un compuesto químico, que se consigue, a través de una corriente eléctrica que atraviesa una solución de sal común. Una vez que la usemos, se degrada y vuelve a su estado natural, que es sal, oxígeno, y agua. Es totalmente respetuosa con el medioambiente. Lo único que tenemos que evitar mezclarla con cualquier otro producto de limpieza, ya que lo que se evapora pueden resultar gases tóxicos, y pueden provocar daños en los ojos, la piel, el estómago, irritaciones, vómitos, mareos… Si en algún momento se os ocurre, leer bien las instrucciones del producto.

Para que usar, y para que no usar lejía

La lejía puede emplearse para múltiples fines. Es el mejor desinfectante y un potente blanqueador. Vamos a desmentir algunos mitos sobre ella, para que estéis tranquilos a la hora de ponerla en uso. Porque a veces nos confundimos entre tantas prohibiciones, y la lejía de por sí, no es tóxica. Igual que no se puede utilizar en algunas superficies, que ahora desvelaremos, hay muchos otros tabús ante ella, que no son ciertos, y que verdaderamente se puede emplear con toda confianza.

Mitos falsos para no utilizar la lejía

Falso es, que, utilizando la lejía, contaminamos el ambiente. No solo que no contaminamos, sino que es totalmente segura, para su uso en un hogar con niños. Se descompone mucho más rápido que otros productos, y es un excelente quitamanchas, y blanqueador. No desintegra, ni desgasta la ropa. No obstante, evitar diluir en agua caliente, ya que con el vapor se van muchas de sus propiedades en el aire. Y también ventilar bien, mientras se descompone, porque lo que realmente huele mal, es la suciedad que se esta desintegrando.

no utilizar lejía con otros productos de limpieza

La lejía solo reacciona, cuando entra en contacto con otros productos químicos de limpieza, hasta es excelente para la desinsectación de las frutas y las verduras. Se usa siempre diluida en agua, en pocas porciones, ya que es muy potente.

Tampoco es cierto, que, con vinagre y limón, se puede conseguir lo mismo que con la lejía, para nada disponen de su poder desinfectante, y ninguno de ellos acaba con los gérmenes.

No creáis que, si echáis mucho, va a funcionar mejor. Es muy potente y muy económica, pero solo con medio vaso, diluido en 5 litros de agua, ya obtenemos la solución necesitada, para una limpieza de hogar.

En que se puede y es recomendable usar la lejía

La lejía elimina los malos olores, ella no solo mata a los gérmenes, sino que acaba también con los malos olores producidos por ellos. Es un excelente desodorante.

Blanquea y quita las manchas de la ropa. Siempre mirar bien la etiqueta antes de usarla, en general se utiliza con la ropa blanca, por su poder blanqueante.

usar la lejí para un inodoro impecable

Desinfecta y blanquea el inodoro, la lavadora y la nevera. Para lugares como la cocina y el baño es totalmente imprescindible. Nada les va a dejar igual de limpios y desinfectados. La limpieza que se siente luego, al pasar la mano, habla por sí sola. El poder anti grasa, y su eficacia contra el moho, la hacen absolutamente necesaria. El frigo queda impecable. Limpia, desinfecta, blanquea y quita los olores. El 4×1 más seguro de todos los tiempos.

la lejía acaba con el moho

En muy muy pocas cantidades diluidas en bastante agua, aparte de utilizarse para las verduras, también se usa para la desinsectación del agua bebible.

Para el uso de la lejía es mejor usar guantes, y si quieres una mezcla de fuerte desinsectación, no solo para blanquear, y para superficies muy muy sucias, la proporción exacta es de 2/3 partes de un vaso de agua, que diría unos 130 ml, y disolver en agua, hasta conseguir un litro.

En que no utilizar la lejía

no utilizar lejía con los laminados

No usar la lejía ¿Qué significa? Estamos hablando de que la lejía tiene un poder corrosivo muy potente, por lo que es recomendable evitar ciertas superficies, y también hay otras, que no deberíamos blanquear, así que vamos a mencionarlas, para no llegar a estropear alguna de ellas. La lejía puede corroer la capa que protege el laminado y dañarla. También lo puede hacer con los selladores de la piedra de las encimeras y decolorarla. Es muy corrosiva, y por la razón de que, para desinfectar, debemos de dejarla actuar un cierto tiempo, la erosión podría causar problemas. Aunque podrías leer recomendaciones, aconsejamos no usar lejía para limpiar la lechada, porque es muy porosa. En general las superficies que contraindican la lejía son: Laminado; Cobre; Plata; Aluminio; Cuarzo; Piedra; Granito; Mármol; Superficies esmaltadas y todo tipo de equipos electrónicos.

No obstante, de no utilizar lejía en estas áreas, Sí que se puede, y esta bien utilizarla, en tablas de cortar de plástico o de madera, en mesas con relieve plásticas, ya que es la única manera de desinfectar bien estos objetos. También se puede usar en cerámica de vidrio, madera pintada etc.