La perfección no siempre es buena – ¿Por qué el perfeccionismo es perjudicial para la salud?

Publicado en 15/12/2020 por Alejo

El querer siempre alcanzar la perfección en todo lo que se hace es un rasgo que hace de la vida un sinfín de autocríticas. Algunas veces querer que las cosas salgan bien es beneficioso. Pero cuando ya se cae en el perfeccionismo extremo no es saludable, conlleva a menudo, a la infelicidad. Querer la perfección en todo, no es bueno. Ya que las personas se enfocan mucho más en evitar el fracaso y el juicio, que en el éxito. Por lo general, los perfeccionistas se establecen expectativas verdaderamente altas, tanto para ellos mismos como para los demás. Son personas muy rápidas para encontrar fallas y fuertemente críticos con los errores. Existe el perfeccionismo orientado hacia uno mismo, el cual consiste en imponer un deseo irreal de ser perfecto. También el perfeccionismo orientado hacia los demás, lo cual conlleva a imponer estándares de perfección poco realistas a las demás personas.

perfección al extremo

Las desventajas de la perfección

La perfección, por supuesto, es una abstracción, una imposibilidad en la realidad. Cuando se lleva demasiado lejos, la búsqueda de la perfección puede conducir a resultados negativos, como la tendencia a evitar los desafíos. También conduce a un pensamiento rígido de todo o nada, a comparaciones tóxicas y a la falta de creatividad. El perfeccionismo desadaptativo, por lo general, está impulsado por el miedo al fracaso, sentimientos de indignidad, baja autoestima y experiencias adversas de la infancia. Además, esto con frecuencia está acompañado por depresión, ansiedad, trastorno obsesivo compulsivo, trastornos alimentarios e incluso, impulsos suicidas.

perfección tóxica

Sin duda alguna, existe una gran diferencia entre luchar por la excelencia y exigir la perfección. Los perfeccionistas adaptativos o positivos, establecen metas elevadas. Poseen altos estándares y trabajan sin descanso para lograr el éxito. Ellos se encuentran orientados al logro. Mientras que, los perfeccionistas inadaptados o tóxicos, están orientados al fracaso. Los perfeccionistas adaptativos desean crecer, disfrutan de los desafíos y resuelven bien los problemas. Sus tendencias perfeccionistas son una fortaleza, más no una debilidad. El problema de los perfeccionistas es que, lo bueno nunca es lo suficientemente bueno para ellos.

perfección en todo

Pero la perfección no existe, la persona que desea hacer todo a la perfección no siempre tiene éxito y nunca es feliz. Querer alcanzar la perfección en todo, síndrome de agotamiento y eso también lo han advertido los médicos. La mayoría de los perfeccionistas pueden sufrir de migraña, enfermedades cardíacas. También discapacidad auditiva, trastornos del sueño, síndrome del intestino irritable. Así como fatiga crónica, neurosis del miedo, depresión, mucho estrés y ansiedad, quizá a muy temprana edad, en la que más bien deberían de estar llenos de energía y con ganas de ser feliz y vivir. incluso hay niños de 10 años que han presentado signos de perfeccionismo.

perfección perjudicial

Estrés e infelicidad

Para los perfeccionistas con estándares muy altos, un proyecto nunca se termina porque no cumple con los criterios perfectos para ellos. Como resultado, continúan trabajando en una tarea pero nunca la completa. El perfeccionismo es muy estresante, ya que las personas se preocupan constantemente por hacer que todo sea perfecto. Pero nada es lo suficientemente bueno para ellos. Y esa mentalidad los priva de sentirse satisfechos y realizados con su trabajo. Como ya mencionamos, el perfeccionismo se alimenta por el miedo al fracaso. Por lo que la mentalidad de los perfeccionista es “si no puedo o no creo que pueda hacerlo perfecto, entonces no lo intentare”. Esto definitivamente hace que no tome nuevos riesgos. Lo que a la vez así que su miedo en realidad lo haga fallar sin darse cuenta de las oportunidades que está perdiendo. Por otro lado, su imaginación también se ve afectada.

perfección bloqueo de innovación

Una persona perfeccionista que constantemente está estresado por hacerlo todo perfecto y no fallar, su imaginación y creatividad simplemente no bloquean. Por lo que se puede decir que, tanto la imaginación como la creatividad, las cuales son fundamentales para la innovación, son obstaculizadas por el perfeccionismo de las personas. Un perfeccionista también trata de esforzarse al máximo para mantener felices a los demás. Así mismo desea que los demás piensen bien de él. Pero con un pensamiento de “todo o nada”, se ve a sí mismo como “bueno” si les agrada a las personas y “malo” si no les agrada. Sin embargo esto también trae consecuencias. Es decir, tiene dificultades con las personas que le agrade, para tomar decisiones y hasta tener conversaciones importantes, por temor a molestarlos. Por lo que su entorno laboral podría verse afectado.

perfección o fracaso

Es muy crítico con todo

Los perfeccionistas constantemente se juzgan a sí mismos. Por lo general, lo que nos decimos a nosotros mismos, también se refleja en cómo interactuamos con otras personas. Así que un perfeccionista, probablemente a menudo, también esté juzgando a otras personas. Los perfeccionistas pueden señalar abiertamente lo que otras personas, a su parecer, hacen mal. Pero en realidad, ser muy crítico con los demás, disminuye la productividad en un equipo de trabajo por ejemplo, y conducir al fracaso. Otras de las dificultades que por lo general tienen los perfeccionistas es que, no pueden delegar tareas a las demás personas. 

Por supuesto que, con una mentalidad de “todo o nada” es lógico que los perfeccionistas estén seguros de que, solo hay una manera correcta de hacer algo. Por lo que todo lo que hacen los demás no esta bien para ellos. Así que es mucho más fácil y mejor que ellos mismos hagan todo. Sin embargo, el no delegar cuando es necesario, puede causar todo tipo de problemas para el negocio. Y por supuesto que también mucho estrés.

perfección críticos

Siempre lo toma todo muy personal

Un perfeccionista tiene una autoestima condicional. Es decir, él cree en sí mismo si las cosas van perfectamente bien y si le agrada a las personas. Escuchar cualquier tipo de retroalimentación negativa es sumamente difícil para ellos. Ya que tiende a personalizarlo, únicamente pensando que algo es perfecto o es un fracaso. Por lo que, si ellos sienten que fallaron entonces automáticamente son unos fracasados. Por supuesto que todos necesitamos de la retroalimentación para mejorar.

Pero la mentalidad de los perfeccionistas le impide esta retroalimentación tan necesaria, que al final puede terminar en un fracaso para ellos sin quererlo. Por otro lado, tampoco descansan. Por lo general, ellos dicen que descansarán cuando terminen lo que están haciendo. Pero por supuesto que, el trabajo nunca lo terminan ya que nunca es lo suficientemente bueno para ellos. Sin duda alguna, esto conlleva a un agotamiento a veces extremo. Lo cual puede contribuir a un fallo en su trabajo o carrera.

perfección estrés