Vestidos Boho, El Resurgimiento en Otoño de un Estilo Largamente Olvidado

Publicado en 7/09/2022 por Alaia Lovick

 

¿Qué ha pasado con los vestidos boho? ¿Qué ha sido de aquellas modalidades del estilo acuñado como boho chic que cristalizó en flecos, colores claros, volantes y tejidos etéreos? ¿A dónde ha ido a parar esa escuela estética, cuando parecía tan arraigado en el imaginario popular que parecía indestructible? Las preguntas son pertinentes: en una época en la que la nostalgia explica buena parte de las decisiones creativas de la industria de la moda en particular y de la cultura en general, resulta llamativo que nadie haya decidido recuperarlo de manera inequívoca para convertirlo en tendencia masiva. Porque, en realidad, el camino que ha seguido es un poco más sinuoso, y requiere cierto orden cronológico.

 

CRONOLOGIA DE LOS VESTIDOS BOHO

 

vestidos-boho

 

Aunque parezca otra vida, especialmente en tiempos de Internet y de las modas virales, los visos de la popularidad masiva de este estilo están (solo) en los años 2013 y 2014: fue entonces cuando Sienna Miller (1981) era fotografiada con vestidos boho hasta la saciedad en cada una de las apariciones que realizaba. La actriz fue una de las que hizo que el término it girl se convirtiese en algo habitual en los blogs de la época (suena incluso romántico) y consiguió que unas coordenadas en ocasiones extremas, sobre todo cuando se acercaban al look cowboy, se convirtiesen en algo posible.

 

INICIOS

 

vestido-boho-chic-bordado

 

Los shorts combinados con botas a la rodilla de caña ancha eran tan habituales como las chaquetas coloridas y (oh, sí) los sombreros, aunque también había espacio para flecos, cuero y vaqueros. ¿Su epítome? Los estilismos pergeñados para asistir, casi cada año, al Festival de Glastonbury, el mismo que convirtió a las botas de agua Hunter en objeto de deseo y habitual del street style.

Miller llevó aire relajado y en ocasiones étnico que caracterizaba sus looks hasta las últimas consecuencias, y eso implicaba la alfombra roja. A pesar de que el Erdem de los Globos de Oro de 2013 apuntaba hacia otro camino estético, el Burberry en color verde que lució en los British Fashion Awards tenía los cortes justos y necesarios para, a pesar de tratarse de un slip dress, alejarse del minimalismo que se le presupone para acercarse al guion de la actriz.

 

vestido-largo-manga-larga

 

¿Que por qué resaltarlo? No solamente porque es la muestra de que el boho era más flexible de lo que podía parecer en principio, sino porque explica que tuviese tanta aceptación en las pasarelas, tanto para el ready to wear diurno como para el nocturno. Eso era lo que sucedía (y a día de hoy, sucede) con Etro, uno de sus adalides que, a base de estampados paisley y formas geométricas, exaltó el plano bohemio de la ropa del momento.

Un vistazo a la colección de primavera-verano 2015 de la firma basta para aprehender buena parte de lo que era el boho chic, y, sin embargo, no lo abarcaba en su totalidad. Sí, quizás era la definición gráfica más exacta, pero para la noche (como ya demostró Sienna) existían otros matices. En concreto, los que recordaban a los años 70, o a la idea de esa estética que había sobrevivido al cambio de siglo.

 

TRANSITO EN LOS VESTIDOS BOHO

 

vestidos-boho-chic-largo-manga-larga

 

Matthew Williamson (1971) fue uno de sus grandes exponentes, y tras estudiar diseño en la Central Saint Martins, debutó en 1997 con su firma homónima en un desfile en el que participaron Jade Jagger y Kate Moss. Y sí, esta última también tuvo sus devaneos con el boho chic, así que no es extraño que fuese una de sus defensoras a lo largo de los años, al igual que (por supuesto, otra vez ella) Sienna Miller.

Los diseños con un punto exótico y múltiples estampados fueron un habitual junto a gafas de sol XL y abrigos cortos de peluche fantasía; una revisión de lo que Anita Pallenberg llevó en una de las décadas más icónicas del siglo XX en lo que a moda se refiere.

 

ulla-johnson-otono-invierno-2022

 

Esa época fue otra constante en el Chloé de Clare Waight Keller, actual directora creativa de Givenchy. Tanto, que la propia Suzy Menkes lo plasmó en un texto: “¡Ah, debe ser otra colección boho inspirada en la década de 1970 concebida por la diseñadora Clare Waight Keller!”

Era el desfile de primavera-verano 2016, uno en el que la histórica cronista cambiaba rápidamente su opinión, dejando claro el contraste entre lo que había sucedido los cuatro años anteriores y lo que estaba observando en aquel momento. “El espectáculo fue diferente porque, a pesar de que la diseñadora ha tratado de construir antes un estilo hippie deluxe, un estilo despreocupado, los elementos aquí estaban asegurados […] Con estos pequeños gestos, Clare marcó una diferencia inmensa y pasó de crear piezas retro a prendas informales”.

 

MASIFICACION

 

vestido-bohemio-tendencia

 

Las prendas deportivas supusieron una pequeña ruptura con respecto a la tendencia anterior, pero una coherente: no extrañaba ver un pantalón de chándal y una sudadera junto a los vestidos boho que seguían caracterizando la firma; esos ondulantes y coloridos que se yuxtaponían a otros de largo mini cortados en encaje blanco. Blondas, tirantes finos, borlas y tejidos translúcidos se presentaron como una sublimación del boho que caló tanto o más que las propuestas anteriores.

¿Qué estaba pasando mientras tanto con las celebs, las responsables de su masificación? Lo que bien se recordará: que, como la colección de Chloé, fueron abriéndose poco a poco. No abandonando sin más, pero sí empezando a probar las delicias del athleisure. 2016 fue el año en el que convivieron dos escuelas estéticas absolutamente opuestas, y mientras Gigi Hadid, Kendall Jenner y compañía empezaban a hacer del combo de leggings y abrigos su nuevo uniforme, otras no querían dejar atrás la combinación de ante marrón y denim.

 

vestidos-bohemios-tendencia

 

Pero si en los looks diarios podía pasar más o menos desapercibido, en los estilismos de noche resultaba tan evidente, o esa era la sensación que se desprendía al ver a Mary-Kate y Ashley Olsen en la Gala Met 2017. En la noche en la que el mundo de la moda le rendía homenaje a Rei Kawakubo y los looks se volvían a polarizar en los dos grupos de siempre (las que no ceden ante el dress code y se mantienen dentro de lo sexy y las que se entregan a la temática que corresponda para regalar imágenes inolvidables), las gemelas al frente de The Row parecían volver a los orígenes de su particular estilo.

 

RESURGIMIENTO

 

Vestido-largo-manga-larga-dior

Porque sí, ellas también formaron parte de esa primera hornada de chicas boho, y aunque el paso de los años y la maduración de su firma ha provocado que ahora militen dentro del nuevo minimalismo, en aquel momento realizaron un pequeño viaje en el tiempo. Vestidos Boho de ganchillo y encaje beige, múltiples colgantes y chaquetas bordadas, además de adornos para el pelo. Un alegato que solo podían hacer ellas, aunque no eran las únicas.

 

tendencia-otono-2022

 

Sería injusto olvidar el papel de Alessandra Ambrosio y Coachella en toda esta historia. ¿No tiene todo el sentido del mundo? La modelo fue una de las fieles defensoras de este estilo effortless, que si bien seguía practicando en su día a día, ensalzaba hasta límites insospechados en uno de los festivales de música más famosos del mundo.

La explanada compartida hasta la saciedad en las redes sociales parecía su hábitat natural y el fin de semana se daba por comenzado cuando aparecía con su grupo de amiga con looks diferentes pero perfectamente coordinados. Botas marrones y shorts vaqueros eran dos imprescindibles, además de tops ajustados, bolsos bandolera, chokers finos, algún sombrero y, por supuesto, vestidos boho.

 

zimmermann-otono-invierno-2022

 

Tanto fue así que, después de varios años, empezó a detectarse un fenómeno: que era difícil averiguar a qué año correspondían los estilismos y las imágenes de la pandilla de Ambrosio. De hecho, se trataba de toda una prueba de agudeza visual que solamente los seguidores acérrimos eran capaces de resolver, lo que clarificó que el boho se había quedado congelado en el tiempo. Puede que la causa estuviese en parte en el espíritu de Coachella, íntimamente ligado a él, pero poco importaba: la cuestión era que, de repente, esos estilismos en los que había tie-dye, croché y restos de adlib parecían (para muchos) trasnochados.

 

ACTUALIDAD EN LOS VESTIDOS BOHO

 

vestido-boho-chic

 

Parecía que el boho se había agotado, que tendría que pasar bastantes años para que la moda volviese a enamorarse de él. Parecía. Porque entonces, en 2017, Simon Porte Jacquemus realizó La Bomba, su colección de primavera-verano 2018, y recordó a medio mundo que la belleza sencilla y tradicional seguía siendo relevante. Había vestidos camiseros, faldas pareo, tops de tirante espagueti, estampado de lunares y algún fleco, además de una pamela gigante (puede que la pieza más viral del verano), drapeados y un vestido largo bohemio.

 

vestido-boho-tendencia-otono

 

Como si hubiese puesto el foco en un punto de la habitación que nadie quería mirar, la industria se reenamoró de elementos que habían sido desdeñados por demasiado sencillos y que, en cierto modo, se hacían eco de ese aire bohemio: el filtro del francés dejó atrás la parte étnica para centrarse en el olor a Mediterráneo y darle el giro que ese estilo necesitaba para convertirse en actual, sobre todo teniendo en cuenta que esta apuesta fue hecha cuando casi todos (directores creativos, medios y consumidores) seguían centrados en crear y devorar expectativas que morían al cabo de pocas semanas.

 

vestidos boho gypsy-style

 

Los vestidos boho son una de las no tan inesperadas tendencias en la que han coincidido numerosas casas, desde Altuzarra hasta Victoria Beckham. Más o menos abiertos, pueden cubrir prácticamente cualquier look, incluidos los puramente urbanos, pero la relación con la artesanía hacen que el aire relajado pese enormemente en la ecuación, especialmente cuando hay adornos de madera y flecos, como en J. W. Anderson o Ferragamo.

 

TENDENCIA

 

vestidos boho chic-campestre-otonal

 

Algo similar incluso se vio en Chloé (claro que tenía que aparecer en esta nueva lista), sobre todo en los cinturones de cuerdas que remataban una buena parte de los vestidos y conjuntos estampados. Y es en la colección donde también vuelven los vestidos boho de encaje grueso, las camisas blancas holgadas y el punto tan abierto que es calado, para dar la impresión de que se ha tejido a mano.

Oscar de la Renta también incluye vestidos de aspecto handmade, además de blusas-vestido que emulan a caftanes, lo que también sucede en la mencionada Altuzarra, donde además de cinturones, hacen acto de presencia collares de cuerda y madera que parecen querer darle relevo a los de conchas.

 

vestido-boho-tendencia

 

Más allá de los elementos puntuales, la idea que sobrevuela estas colecciones (entre otras) es que el boho se ha trasladado de localización, teniendo la campiña su nuevo enclave favorito; uno que, lógicamente, requiere unos códigos de vestimenta específicos y actualizados. Quizás, y solo quizás, las chicas bohemias vuelvan a la palestra para demostrar que lo bohemio, como el grunge y la energía, ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Y esta en tendencia para este otoño.